Conocer quién fue Hal Finney y su relación con Bitcoin puede ayudarnos a comprender los orígenes de la primera criptomoneda del mundo, así como desterrar teorías sin fundamento, como cuando se dice que podría haber sido creado por agencias gubernamentales u otras esferas de poder. Todo lo contrario, más allá de los rumbos actuales.

¿Quién fue Hal Finney?

Hal Finney fue un programador estadounidense, cypherpunk, criptógrafo y activo creador de soluciones de privacidad, destinatario de la primera transacción de Bitcoin enviada por Satoshi Nakamoto, además de ser uno de los primeros colaboradores y partidarios de Bitcoin.

Egresado como ingeniero del Instituto de Tecnología de California, Finney fue un defensor férreo de la libertad individual, que cultivó ideas y obras informáticas para su real preservación.

Ver: Cypherpunks – Orígenes, ideas y sueños del movimiento

Harold Thomas Finney, más conocido como Hal Finney, nació el 4 de mayo de 1956 y falleció en agosto de 2014.

Finney, primer destinatario de una transacción de Bitcoin

Satoshi Nakamoto realizó el primer pago de prueba de Bitcoin el 12 de enero de 2009, cuando envío 10 BTC a Hal Finney, transacción registrada en el bloque 170.

Además, usando una PC IBM, Finney minó algunos de los primeros bloques de la blockchain de Bitcoin.

Ver: Blockchain Para Dummies – De Bitcoin a otros ejemplos

Durante los primeros días de Bitcoin, Finney colaboró en la depuración de su código primario, reportando errores que Nakamoto corrigió.

Incluso se ha dicho que Hal Finney podría ser Satoshi Nakamoto, algo que Finney siempre negó, demostrando para ello su intercambio de correos con Nakamoto.

Aquí puedes consultar todos los e-mails enviados entre Satoshi Nakamoto y Hal Finney.

Ver: Bitcoin por primera vez – BTC para iniciados

Hal Finney y Bitcoin

Cuando Satoshi Nakamoto anunció Bitcoin en la lista de correo de Cryptography, Finney fue uno de los pocos en mostrarse entusiasta con la propuesta.

De hecho, Finney debe haber sido uno de los primeros en ejecutar el programa de Bitcoin en enero de 2009, cuando tweeteó: “Ejecutando bitcoin”.

Pocos días después, señaló que estaba “pensando en cómo reducir las emisiones de CO2 de una implementación generalizada de Bitcoin” y “buscando formas de agregar más anonimato a bitcoin”.

Casi un año antes de su muerte, el 19 de marzo de 2013 Hal Finney publicó en Bitcointalk.org, foro lanzado por Satoshi Nakamoto en noviembre de 2009, un mensaje donde habla sobre su vínculo con Bitcoin:

… Para aquellos que no me conocen, soy Hal Finney. Comencé en cripto trabajando en una versión temprana de PGP, trabajando en estrecha colaboración con Phil Zimmermann.

Cuando Phil decidió iniciar PGP Corporation, yo fui uno de los primeros en contratar. Trabajaría en PGP hasta mi jubilación. Al mismo tiempo, me involucré con los Cypherpunks. Ejecuté el primer reenvío anónimo basado en criptografía, entre otras actividades.

Avance rápido hasta finales de 2008 y el anuncio de Bitcoin. Me he dado cuenta de que las barbas grises criptográficas (yo tenía unos 50 años) tienden a volverse cínicas. Yo era más idealista; siempre me ha gustado la criptografía, su misterio y su paradoja.

Cuando Satoshi anunció Bitcoin en la lista de correo de Cryptography, obtuvo una recepción escéptica en el mejor de los casos. Los criptógrafos han visto demasiados grandes planes de novatos despistados. Suelen tener una reacción instintiva.

Yo fui más positivo. Durante mucho tiempo me interesaron los esquemas de pago criptográficos. Además, tuve la suerte de conocer y mantener una correspondencia extensa con Wei Dai y Nick Szabo, generalmente reconocidos por haber creado ideas que se realizarían con Bitcoin.

Hice un intento de crear mi propia moneda basada en prueba de trabajo, llamada RPOW. Así que encontré a Bitcoin fascinante.

Cuando Satoshi anunció el primer lanzamiento del software, lo agarré de inmediato. Creo que fui la primera persona además de Satoshi en ejecutar bitcoin. Extraje el bloque 70 y tantos, y fui el destinatario de la primera transacción de bitcoins, cuando Satoshi me envió diez monedas como prueba.

Mantuve una conversación por correo electrónico con Satoshi durante los siguientes días, principalmente yo informé errores y él los corrigió.

Hoy, la verdadera identidad de Satoshi se ha convertido en un misterio. Pero en ese momento, pensé que estaba tratando con un joven de ascendencia japonesa que era muy inteligente y sincero. He tenido la suerte de conocer a muchas personas brillantes a lo largo de mi vida, así que reconozco las señales.

Después de unos días, bitcoin funcionaba de manera bastante estable, así que lo dejé funcionando. Eran los días en que la dificultad era 1 y se podían encontrar bloques con una CPU, ni siquiera con una GPU.

Exploté varios bloques durante los días siguientes. Pero lo apagué porque hacía que mi computadora se calentara y el ruido del ventilador me molestaba. En retrospectiva, desearía haberlo mantenido por más tiempo, pero por otro lado tuve una suerte extraordinaria de estar allí al principio. Es uno de esos vasos medio llenos medio vacíos.

Lo siguiente que supe de Bitcoin fue a finales de 2010, cuando me sorprendió descubrir que no solo seguía funcionando, sino que los bitcoins en realidad tenían valor monetario.

Desempolvé mi vieja billetera y me sentí aliviado al descubrir que mis bitcoins todavía estaban allí. A medida que el precio subía a dinero real, transferí las monedas a una billetera fuera de línea, donde espero que valgan algo para mis herederos.

Hablando de herederos, recibí una sorpresa en 2009, cuando de repente me diagnosticaron una enfermedad mortal. Estaba en la mejor forma de mi vida a principios de ese año, había perdido mucho peso y empecé a correr distancias.

Había corrido varias medias maratones y estaba empezando a entrenar para una maratón completa. Trabajé mi camino hasta carreras de más de 20 millas, y pensé que estaba listo. Fue entonces cuando todo salió mal.

Mi cuerpo empezó a fallar. Arrastré mi habla, perdí fuerza en mis manos y mis piernas tardaron en recuperarse. En agosto de 2009, me diagnosticaron ELA, también llamada enfermedad de Lou Gehrig, en honor al famoso jugador de béisbol que la contrajo.

La ELA es una enfermedad que mata las neuronas motoras, que transportan señales desde el cerebro a los músculos. Primero causa debilidad, luego aumenta gradualmente la parálisis. Suele ser mortal en 2 a 5 años. Mis síntomas fueron leves al principio y seguí trabajando, pero la fatiga y los problemas de voz me obligaron a retirarme a principios de 2011. Desde entonces la enfermedad ha continuado su inexorable progresión.

Hoy, estoy esencialmente paralizado. Me alimentan a través de un tubo y mi respiración se ayuda a través de otro tubo. Opero la computadora usando un sistema de seguimiento ocular comercial. También tiene un sintetizador de voz, así que esta es mi voz ahora.

Paso todo el día en mi silla de ruedas eléctrica. Trabajé una interfaz usando un arduino para poder ajustar la posición de mi silla de ruedas usando mis ojos.

Ha sido un ajuste, pero mi vida no está tan mal. Todavía puedo leer, escuchar música y ver televisión y películas. Recientemente descubrí que incluso puedo escribir código. Es muy lento, probablemente 50 veces más lento que antes. Pero todavía amo la programación y me da metas.

Actualmente estoy trabajando en algo que sugirió Mike Hearn, usando las características de seguridad de los procesadores modernos, diseñados para soportar “Trusted Computing”, para fortalecer las billeteras de Bitcoin. Está casi listo para lanzar. Solo tengo que hacer la documentación.

Y, por supuesto, las variaciones de precios de los bitcoins me entretienen. Tengo piel en el juego. Pero obtuve mis bitcoins por suerte, con poco crédito para mí. Viví la crisis de 2011. Así que lo he visto antes. Lo que fácil viene, fácil se va.

Esa es mi historia. Soy bastante afortunado en general. Incluso con la ELA, mi vida es muy satisfactoria. Pero mi esperanza de vida es limitada. Esas discusiones sobre la herencia de sus bitcoins tienen un interés más que académico. Mis bitcoins están almacenados en nuestra caja de seguridad, y mi hijo y mi hija son expertos en tecnología. Creo que están lo suficientemente seguros. Me siento cómodo con mi legado”.

Aportes de Finney a la privacidad

Finney comenzó desarrollando juegos de PC, pero pronto se sumó a PGP Corporation, compañía detrás del software PGP (Pretty Good Privacy) desarrollado por Phil Zimmermann, una pieza clave en la historia de la privacidad en línea.

En PGP Corporation trabajó como desarrollador voluntario del sistema de cifrado “Pretty Good Privacy”.

A inicios de los 90′, los cypherpunks Eric Hughes y Hal Finney crearon el primer remailer anónimo, un sistema diseñado para ocultar el origen de los mensajes de correo electrónico, al canalizarlos a través de varios servidores.

A ellos se les atribuye ser los primeros en haber enviado un mail anónimo, usando criptografía para evadir el espionaje y una red distribuida de nodos en vez de un solo servidor.

El remailer Type 1 fue un método muy utilizado por la lista de correo Cypherpunk para ocultar el origen de los mensajes.

Alabando el trabajo del criptógrafo David Chaum, Finney escribió en 1992 en la lista de mailing Cypherpunks:

Aquí nos enfrentamos a los problemas de pérdida de privacidad, informatización progresiva, bases de datos masivas, más centralización, y Chaum ofrece una dirección completamente diferente, una que pone el poder en manos de individuos en lugar de gobiernos y corporaciones.

La computadora puede usarse como una herramienta para liberar y proteger a las personas, en lugar de controlarlas”.

Coherente con sus ideales, más de una década después Finney diseñó un prototipo de moneda digital con sofisticadas condiciones de seguridad y privacidad, conocido como RPOW.

En una parte de su presentación sobre RPOW, Finney escribió:

En lugar de una amenaza para la privacidad individual, la tecnología se convierte en una bendición para la privacidad y una fuerza de empoderamiento para los usuarios finales en la red”.

RPOW, precursor de Bitcoin

Años antes del nacimiento de Bitcoin, Hal Finney presentó RPOW -Reusable Proof-Of-Work– (2004), un prototipo de dinero digital que proponía la reutilización de tokens de prueba de trabajo (PoW).

Cada uno de estos tokens cumplía con una doble condición (y cualidad). Por un lado, exigían un “tiempo relativamente largo para computar”, pero a la vez, “se pueden verificar rápidamente”.

No llegó a lanzarse, pero el software RPOW ya planteaba el uso de un sistema de prueba de trabajo, años antes de Bitcoin.

Su proyecto presentaba una solución de seguridad en una red P2P, edificando un sistema que exigía ciertos trabajos de cómputo complejos y costosos en computadoras, pero fácilmente demostrables en la parte del servidor, para dificultar y desestimular el spam o los ataques DDoS.

El sistema RPOW estaba diseñado para usar hashcash, la invención del cypherpunk Adam Back, citada luego en el white paper de Bitcoin.

Además, RPOW se basó en pilares de bit gold, un sistema de pago digital descentralizado, diseñado en 1998 por el criptógrafo, científico de la computación e investigador de seguridad Nick Szabo.

Asimismo, RPOW proponía una solución al problema del doble gasto (tal como hizo Bitcoin años después), un dilema concreto presente en el entorno del dinero digital.

Finney definió su proyecto como la “primera implementación pública de un servidor diseñado para permitir a los usuarios de todo el mundo verificar su exactitud e integridad en tiempo real.

Años después, Bitcoin implementó el “Proof-of-work” (prueba de trabajo) como un mecanismo que sirve para validar y limitar la creación de transacciones de valor, al tiempo que para evitar el doble gasto asociado a la capacidad duplicable de los activos digitales.

“Proof-of-work” es un algoritmo usado en Bitcoin para transferir valor de forma descentralizada, sin necesidad de confiar y depender en instituciones centralizadas como los bancos, automatizando el proceso con una red distribuida de computadoras.

Antecedentes de Bitcoin – Desde eCash a RPOW

Bitcoin no nació de la nada.

Entre otras influencias decisivas en el desarrollo de Bitcoin, ‘How to Time-Stamp a Digital Document y otros trabajos publicados en los 90′ por W. Scott Stornetta y Stuart Haber, criptógrafos y científicos informáticos precursores de esa arquitectura tecnológica llamada blockchain.

Inevitablemente, también debe mencionarse el legado de David Chaum, un referente indiscutido de la privacidad en el mundo digital, investigador temprano de sistemas de comunicación anónimos, considerado padre de Bitcoin y los Cypherpunks.

Chaum fundó en los 90′ DigiCash, empresa con la que creó eCash, un prototipo de pago digital, que ya hacía uso de la criptografía con claves públicas y claves privadas, la denominada “criptografía asimétrica” o “criptografía de clave pública“, utilizada tiempo después por Bitcoin y muchas otras criptomonedas.

Durante la primera conferencia sobre la WWW de 1994, Chaum presentó eCash, demostrando en la práctica el primer sistema de pago electrónico ejecutado con un software a través de computadoras.

El programa informático y red llamados Bitcoin se nutrieron, a su vez, de ideas y proyectos mostrados previamente en la esfera de los Cypherpunks, relacionados con la posibilidad de crear y transferir valor, sin depender de un ente central a cargo de su emisión, gestión y control.

Por ejemplo, b-money de Wei Dai, bit gold de Nick Szabo y Hashcash de Adam Back, así como RPOW de Hal Finney.

Muerte y resurrección de Hal Finney

Al igual que otros Cypherpunks, Finney fue un activo partidario del uso de la criptografía para cuidar la libertad individual y la privacidad frente al control gubernamental y la informatización a gran escala.

Lamentablemente, Finney falleció a los 58 años debido a la ELA (esclerosis lateral amiotrófica), pero por decisión propia fue criopreservado por la Alcor Life Extension Foundation.

Sus restos mortales descansan en una instalación criónica en Arizona, almacenados a menos 196 grados, con la esperanza de encontrar una cura posible a futuro gracias a los avances de la tecnología.

¿Por qué importa conocer la relación entre Bitcoin y Hal Finney?

Conocer un poco sobre el vínculo de Finney y Bitcoin permite entender que en sus comienzos, este software revolucionario para el mundo financiero no pretendía ser un chiche para los tiburones de la especulación, sino una herramienta de poder en manos de los usuarios.

Los trabajos académicos y prototipos de dinero electrónico citados como referencias bibliográficas en el white paper de Bitcoin, así como la relación a la distancia construida entre Nakamoto y Finney, reflejan las direcciones y posturas asumidas en un principio.

Al inicio, la idea detrás de Bitcoin era proporcionar una tecnología que cediera completa autonomía financiera al usuario.

Por lo general, los orígenes de algo distan mucho de su presente. Los propósitos originales no siempre se cristalizan. Pasa con todo. Del dicho al hecho hay un trecho.

Sin embargo, olvidar o ignorar las raíces de las cosas suele llevar a que se hagan afirmaciones apresuradas e infundadas.

A menudo, los grandes medios criminalizan Bitcoin y el entorno cripto bajo titulares sobre hackers, estafas, burbujas, futurismos y lavado de dinero.

Así confunden la parte con el todo, opacando otros casos de uso reales y no minoritarios, además de sembrar la duda, ataques de pánico y una mala fama.

Sí, hoy Bitcoin tiene puntos de contacto con el salvaje mundo de las acciones bursátiles y sus prácticas de manipulación.

Pero en todo caso, eso es culpa nuestra, de la gente (y sobre todo, de los obesos hombres de poder), no de quien lo concibió ni de quienes contribuyeron en su creación.

Conviene remontarse al pasado de Bitcoin para comprender que este programa informático nació con intenciones muy alejadas de la dinámica actual.

Mucho antes de que se convierta en una criptomoneda con valor monetario, la tecnología propuesta por Bitcoin se presentó ante criptógrafos del mundo informático y centinelas de la privacidad en línea.

Dando la espalda a sus orígenes, quienes deben informarnos se pierden parte importante de la historia de Bitcoin y sus propósitos originales, más allá de especulaciones y volatilidades actuales.

Todavía no se sabe quién creó Bitcoin, pero sí quién fue el primer destinatario de BTC, una persona que también fue uno de sus primeros y principales colaboradores.

Esa persona tiene un historial de pensamientos y creaciones aliadas con la privacidad del usuario. Es importante saber esto para echar por la borda muchas suposiciones que habitualmente rodean al BTC.